sábado, 31 de diciembre de 2011

¡¡ Feliz Año Nuevo !!!

                            ¡¡ FELIZ AÑO NUEVO !!

No quería despedir el 2011 sin desearos todo lo mejor para este nuevo año que comienza. Que se cumplan vuestros sueños, que siempre os sintais amados, escuchados y acompañados. Que disfruteis de vuestras familias y de las pequeñas cosas que nos ofrece la vida.


¡¡ Gracias por haber estado aquí durante este año !! Sin vosotros este blog no estaría tan lleno de ilusión.


Besos a tod@s

viernes, 30 de diciembre de 2011

Top 10 2011. Los mejores artículos de la blogsfera maternal

Top 10 2011. Los mejores artículos de la blogosfera maternal. Amor Maternal

"Top 10 2011 es un carnaval de blogs iniciado por AmorMaternal.com cuyo propósito es reunir los mejores artículos de la blogosfera maternal publicados durante 2011 en castellano. La temática del carnaval engloba el embarazo consciente, el parto natural, la lactancia materna, la crianza respetuosa, la psicología, el uso de portabebés ergo, la ecología y demás temas afines."


Ahí van mis post preferidos que no necesariamente los más leidos o los que considero mejores, si no los más significativos para mi, los que creo haber escrito con más alma.

Adrián quiere ir al cole :  Esta es una entrada escrita desde la humildad y el respeto hacia los deseos de mi hijo ya que como sabeis, mi idea era no escolarizar, al menos hasta los 6 años. Sin embargo, tuve que tragarme mis ideales y dejar a Adrián la libertad de decidir.

Bienvenido Noah: Una noche mágica aquella en la que llegó Noah, el hijo de una de mis mejores amigas. Un nacimiento en casa, rodeado de amor , velas y acompañado de sus papás y hermanita mayor

Felicidades mi niño: El día en que Adrián cumplió 5 años. Emocionante por verle crecer en  libertad y  respeto. Por darme cuenta de la bella persona en la que se está convirtiendo. Pero a la vez un poco meláncólica por tenerme que "despedir" de mi niño pequeño, aquel que dependía totalmente de mi y que ahora se muestra independiente y seguro de si mismo

Primer día de cole: Un día emocionante  para Adrián y muy duro para mí pues , a´n sabiendo que era su deseo ir al colegio, no podía, ni puedo, dejar de planterame si ha sido la decisión correcta dado cómo es el sistema educativo

Con un nudo en la garganta: Unos días muy duros. Tras varios días de cole, el primer castigo a Adrián y su primera crisis. A puntito estuve de que no volviera pero, una vez más, mi niño me demostró que es una persona fuerte y valiente.

Primeros pasos de Gael.  Un momento histórico en la vida de cada bebé. Sus primeros pasitos.¡  Qué ilusión hace verles avanzar !

Nuestras lactancias. En realidad son dos entradas pero las considero inseparables. Escritas con el orgullo de haber superado todas las dificultades que se nos plantearon y también con el deseo de poder aportar ánimo y esperanza a otras madres que pasen por lactancias dificiles.

Casi un añito. Otro gran momento en la vida de mi bebé. Su primer añito. Qué emoción recordar los últimos momentos de embarazo, la ilusión de su llegada y verle tan grande y tan autónomo ya.

El Nacimiento de Gael. Una expereincia que jamás olvidaré. Unos momentos mágicos, llenos de amor, de ternura, de mujer salvaje , de padre protector, empático, de mujeres acompañando en el silencio y a la luz de las velas.

La adaptación de Adrián al cole según su seño. Si una palabra resume esta entrada es orgullo. Esty muy orgullosa de mi niño por lo bien que ha sabido afrontar un cambio tan grande como es comenzar el colegio. Por saber aceptar las normas pero a la vez ser capaz de cuestionarlas, por haberse ganado el cariño de sus maestras y de sus compañeros.


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martes, 27 de diciembre de 2011

La adaptación de Adrián al cole según su seño

El viernes pasado comenzaron las vacaciones navideñas.  No sé si tenia más ganas él o yo que estaba deseando tener a mi chico en casita, disfrutar de él  y no tener que andar con las prisas mañaneras, despertando a uno y otro y saliendo a la calle con este frío.

Cuando fui a recogerle me esperaba orgulloso con su carpeta de actividades del trimestre bajo el brazo. También traía una especie de boletín en el que se evalúa cómo evoluciona en las diversas áreas.

 Su "seño" había escrito una nota en la que dice que Adrián se ha adaptado muy bien al colegio y a  la clase, muestra muy buena relación con sus compañeros y maestras, muestra mucho interés por aprender ,le encanta innovar y dibujar. No le gusta estar sin hacer nada y ha conseguido salvar el miedo que tenia al principio de no saber hacer las cosas. Tiene que reforzar el trazo que es lo que más le cuesta. Eso y pintar sin salirse del dibujo, ya que es algo en lo que nunca hemos hecho hincapié en casa, siempre le hemos dejado un poco a su ritmo.

No está mal para haber empezado el cole con 5 años ¿ no ?. Teniendo en cuenta que muchas personas nos auguraban "tremendas desgracias" si no escolarizabamos a los tres años, yo creo que está bastante bien.

La verdad es que me he sentido muy orgullosa de mi niño y porqué no decirlo, de nosotros como padres, pues el caracter de Adrián, su facilidad de adaptación, sus deseos de aprender y de experimentar, creo que están en gran medida relacionados con el tipo de crianza que le estamos dando. Respetando sus ritmos, su libertad y  sus decisiones, aunque a veces nos cueste, pues no todo es tan facil como pueda aparentar . También hay ratos de berrinches, de caprichos y de "rebeldía ", pero tanto papá como yo, intentamos afrontarlo siempre desde el respeto y tratando de razonar con él ( aunque confieso que a veces la paciencia se nos acaba y algún grito o "amenaza "se nos escapa, pero inmediatamente rectificamos y le explicammos que nos hemos enfadado pero que ese no es motivo para comportarnos así ).

Me ha gustado también el que la maestra valore los deseos de Adrián de hacer cosas diferentes pues muchas veces se queja de tener que hacer las cosas de determinada forma y no cómo él quiere. 

Bueno, y ya que he "presumido" un poco de hijo, os cuento como fue la última  última  semana de cole que estuvo  muy entretenida.

El lunes tuvieron una excursión a ver el Belén de la iglesia del pueblo. Las madres pudimos acompañar para echar una mano y, como no, yo me apunté. Salimos tempranito y nos dimos una buena caminata. Los niños se portaron como autenticos campeones aguantando el paseo, aunque al final estaban ya cansados...¡ pobretes ! si es que son muy chicos para ese paseo tan largo. Ese mismo día tuvieron un simulacro de evacuación. Me gustó el poderles acompañar por ver a Adrian interaccionar con sus amigos y maestras. Lo que ví me gustó bastante. Adrián iba contento, charlando con los amigos y con su maestra. A ella la ví muy cariñosa con los niños y Adrián no paraba de llamarla para mostrarle cosas que ibamos viendo por el camino, lo que me demostró que se siente a gusto con ella.

El Martes tuvieron fiesta y actuaron. Pudimos ir a verles , aunque por falta de espacio, solo podiamos estar el rato que actuaba el curso de nuestros hijos. Un rollo, pero bueno, menos es nada.
Los niños iban disfrazados de árbol de navidad, hicieron ellos mismos el disfraz en clase, aprovechando el baby del cole que es verde, con una bolsa verde encima , adornada con bolitas y espumillón. En la cabeza una estrella. La verdad es que me gustó la idea de que lo hicieran ellos, fomentando así el reciclaje , las manualidades y el no consumismo.

Tras la fiesta comaprtieron un desayuno en el que cada niño llevaba algo.

Y el viernes por fiiinnn...¡ Las vacaciones !. En el cole tuvieron otra fiesta en la que todos actuaron para el resto. Por lo que me cuenta Adrián vinieron " Los Reyes Magos " pero de mentira porque eran profes disfrazados, jejjejeje.

Ahora estamos disfrutando del merecido descanso, pasando unas navidades tranquilitas y disfrutando mucho unos de otros. Ya os iré contando en estos días.

Besos Navideños

domingo, 25 de diciembre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

El mágico nacimiento de Gael a la luz de las velas



Dicen que la naturaleza es sabia y que los bebés, si les dejamos, eligen el momento adecuado para nacer. Así sucedió en  la  mágica  noche en que por fin pudimos abrazar a Gael.  En este año, he sido incapaz de escribir el relato de su nacimiento expresando la intensidad con la que lo viví. Hoy, víspera de su cumpleaños y a la luz de las mismas velas que alumbraron su llegada, espero saber transmitir todo lo que sentí aquella noche en la que mi segundo hijo llegó a casa, rodeado de amor.

Llevábamos unos días bastante ajetreados. Teníamos que hacer los regalos para nuestros amigos invisibles, las galletas de navidad con nuestro círculo de mamitas, quedar con mucha gente que quería vernos antes de las fiestas y, como no, tener nuestro nido a punto para recibir a nuestro bebé. Además, en esos días, a papá le salió un trabajo , a parte del que tenía, y pasaba el día entero fuera de casa.

Las ecografías habían dado una fecha de parto  diferente a la primera. Según esto, ya estaba de 40+1, con algunas contracciones aisladas y sin señales de que el parto fuera inminente. Pero yo estaba tranquila, convencida de que Gael y yo estábamos profundamente conectados y de que él sabría cuando era el momento adecuado para iniciar el viaje hacia  nuestros brazos.

Ese día, Adrián y yo habíamos caminado de una punta a otra del pueblo buscando una cajita para decorarle a una amiga. Al día siguiente teníamos una comida navideña en casa de otra amiga en la que nos íbamos a dar los regalos del amigo invisible .

La tarde la pasamos muy tranquilos, pintando nuestra cajita y preparando el resto de los regalos. Mambo, nuestro perro, estaba con nosotros, dentro de casa. Sin embargo se mostraba muy intranquilo, llorando y aullando todo el tiempo. Se avecinaba una tormenta y pensé que podría ser ese el motivo de su comportamiento, aunque no era habitual en él. Ahora sé que nos estaba anunciando la llegada de Gael. de algún modo, él lo percibió mucho antes que yo.

A eso de las 20:00 h, terminamos los regalos y llegó papá. Yo llevaba varios días sin apetito pero esa noche tenía un hambre canina. Cenamos y me fuí a acostar con Adrián que ese día se durmió más rápido que nunca.

No había pasado ni un minuto desde que Adrián dormía, cuando sentí un fuerte golpe en mi interior, como si algo se rompiera. No fué doloroso, pero supe enseguida que Gael estaba en camino. A los pocos minutos comenzaron las contracciones, aún no muy dolorosas. Salva aún estaba en el salón, asi es que me levanté y le dije que Gael nacería esa noche. Pobre Salvi, precisamente el día en que más cansado estaba. Pero mi dulce marido, se limitó a preguntarme con una sonrisa emocionada, si avisábamos ya a Karen, nuestra matrona.

A mí  no me apetecía llamarla aún. Quería disfrutar de esos momentos de intimidad un rato más. Nos pusimos a mirar uno vídeos e imágenes de humor en internet y las risas que nos echamos me vinieron genial. Al poco las contracciones eran ya mucho más dolorosas y regulares, pero aún muy espaciadas. Le pedí a mi marido que nos acostásemos un rato y permanecimos abrazados disfrutando de la emoción de los preciosos momentos que teníamos por delante y de que pronto veríamos a Gael.

No sé cuanto rato estuvimos así, creo que no mucho. Al poco comencé a sentirme mal, con ganas de ir al baño y con mucho frío . Ahí decidí que había llegado el momento de llamar a Karen y a Sofía, nuestra amiga y doula. El nacimiento de Adrián había sido extremadamente rápido y Karen nos había advertido de que la llamásemos a los primeros síntomas y nosotros, ya habíamos esperado demasiado.

Mientras esperábamos, Salva encendió las velas que nos habían regalado las maravillosas mujeres que me rodean, para acompañarnos en el parto. Yo me puse el collar que entre todas habíamos engarzado para la ocasión. Un collar hecho con una cuenta de cada una de esas mujeres tan especiales para mi.. Me  acomodé en el rincón de los juegos de Adrián, sobre la alfombra y al lado del árbol de navidad.   Sentada en la pelota de dilatación balanceándome. Las contracciones eran cada vez más fuertes y seguidas pero soportables. En cada una de ellas me dejaba llevar, sin oponerme al dolor,  fundiéndome con él y pensando que, cada contracción,  era una menos para ver a  Gael. Comenzó a invadirme una sensación como de embriaguez. No pensaba en nada, ni veía más que a mi marido y las velas de mis amigas enviándome su luz. Sentía el dolor de cada contracción,  pero no era un dolor desagradable, era un dolor que me estaba conduciendo a encontrarme con mi bebé. La sensación era de un profundo empoderamiento. .

Al poquito llegó Sofía, mi dulce amiga . Entró silenciosa ,discreta y me dió un abrazo tan lleno de amor y energía positiva que me inundó una maravillosa sensación de bienestar.

Minutos después llegó Karen, nuestra matrona, embarazada de 7 meses. En ese momento, salí durante unos segundos de mi "planeta parto" y  pensé en cuánta energía vital había allí concentrada. Yo pariendo, Karen embarazada, Sofía con su sonrisa y su positividad . Salva, mi dulce amor, con su mirada tranquilizadora y sus manos fuertes acariciándome y Adrián , mi  niño grande, durmiendo placidamente en la habitación de al lado.

Nada más ver a la matrona, las contracciones comenzaron a intensificarse y a acortar los intervalos. Gael y yo sabíamos  que ya podíamos dar a luz con tranquilidad. Karen, sin que yo apenas me diese cuenta, comprobó el latido de Gael, me tomó la tensión  y me dijo que todo marchaba perfectamente ,que faltaba muy poquito para ver a nuestro pequeño. Me prepararon un té de hojas de frambuesa pero no pude tomármelo.  Teníamos la piscina allí por si me apetecía dar a luz en el agua y la matrona, siempre tan atenta a mis deseos, preguntó si quería llenarla. Pero dado lo rápido que marchaba todo , decidimos que lo mejor sería llenar la bañera de casa.

Karen y sofía se fueron a tomar un té en la cocina, dejándonos a Salva y  a mi en la initmidad. Me sumergí en el agua calentita, dispuesta a relajarme y a aliviar un poquito el dolor que ya comenzaba a ser fuerte. Pero nada más entrar , una contracción que casi me hizo perder el conocimiento y que me cortó la respiración, me hizo salir del baño. Karen apareció inmediatamente, me arroparon y volvimos al salón. Volví a acomodarme sobre la pelota que era el lugar en el que menos me dolían las contracciones, pero ya no había manera de aliviar el dolor.

Empecé a sentir unas fuertes ganas de empujar y mucho calor. Me quité el albornoz que me cubría y me puse a cuatro patas, de rodillas, en cuclillas. Ya no sabía que postura adoptar y gritaba en cada contracción , no sé si de dolor o de esfuerzo. Me descubrí a mi misma emitiendo sonidos guturales sin vergüenza alguna, dando rienda suelta a la mujer salvaje que todas llevamos dentro y que tan escondida queda en la mayoría de los casos.

Me dolía mucho, sí, pero la sensación de estar realizando una tarea tan sagrada, como la de ayudar a mi hijo en su llegada a este mundo, lo superaba todo. Estaba embriagada , endorfinada y feliz porque sabía que le estaba dando a Gael el recibimiento que merecía. A ratos, miraba las velas de mis amigas y su luz me hacía sentir toda su energía acompañándome, dándome fuerzas.

Comencé a sentir una sensación de quemazón y le dije a Salva que ya  no podía más. me apretó la mano y me miró con infinita ternura, diciéndome que era una campeona. Sofia me sonrió dicendome : Si puedes. Noté cómo Gael se desplazaba por el canal del parto y como su cabecita coronaba. Karen me dijo que tocase mi vulva y allí estaba ya asomando la cabecita de Gael. Ya no quedaba nada, un último empujón y le tendría entre mis brazos. En la siguiente contracción empujé con todas mis fuerzas, gritando como una salvaje y de repente noté como algo resbalaba entre mis piernas. Gael ya estaba aquí, con su bolsa intacta, como si viniera envuelto en papel de regalo.  Inmediatemente Karen pasó a Gael entre mis piernas y me lo díó cubriendolo con una toalla.

No creo que haya en esta vida, ningún momento tan maravilloso como es el primer encuentro con un hijo. La sensación de amor y de felicidad es indescriptible.




Me entró mucho frío ,a si es que Salva subió de nuevo la calefacción y   me arropó con varias mantas en el sofá. Me tumbé con Gael sobre mi pecho, dejándole que buscase espontaneamente el pezón, pero al principio no pareció tener demasiado interés. Nos quedamos sintiéndonos, oliéndonos y reconociéndonos el uno al otro. En un ambiente de paz, amor y rodeados de las personas que habíamos elegido para ello. Ahora sí, me tomé ese  té de hojas de frambuesa , calentito, que me supo a gloria.

Permanecimos unidos por el cordón más de una hora, hasta que dejó de latir.  Su padre lo cortó. Me hubiese gustado tener cerca a Adrián pero me dió penita despertarle.

La placenta tardó casi tres horas en salir. Dicen que en los partos afloran tus temores más profundos y, si bien yo creía no  tener miedos, el tema de la placenta era lo único que me daba algo de respeto, pues una fase en la que se pueden dar complicaciones con más frecuencia ( no tiene porqué pero ahí quedó mi miedo oculto ). Creo que esa sombra fue la que hizo que resultase tan difícil su alumbramiento. Las contracciones fueron bastante dolorosas y tuve que empujar con la misma fuerza que durante el expulsivo. Sin embargo, cuando miraba  a Karen  y veía esa tranquilidad en su rostro, todos mis miedos se esfumaban. Por fin, en una de las contracciones, la placenta salió.

Karen se quedó con nosotros hasta que hubo comprobado que todo estaba bien. Gael no se separó de mi ni un momento y a eso de las 6 am nos fuimos  a la cama. Que sensación más rica, acostarme con mi bebé. Dormimos como angelitos papá, Gael y yo.

Al poco se despertó Adrián y vino corriendo a la habitación. Cuando vió A Gael se quedó un poco cortado y dijo que se iba a la otra habitación para no molestar. Mi niño.. ¿ Cómo iba a molestar  ? Si lo que más deseaba era tenerle cerca y compartir esos momentos con él. Nos quedamos los cuatro un buen rato disfrutándonos.



Sofía, se había quedado a dormir y andaba ya trasteando en la cocina , recogiendo y arreglando la casa. Teníamos mucha hambre y a mi me apetecía mucho un chocolatito con churros, así es que salva fue a compralos. ¡¡ Qué ricos me supieron !!

Karen me había recomendado 24 horas de reposo absoluto, por lo que ese día me quedé en la cama con Gael, los dos desnudos, piel con piel,disfrutando de su calorcito y viendo la lluvía caer en nuestro jardín.



Y así fue la llegada al mundo de Gael. Una experiencia sanadora que me ayudó a sacarme la espinita que me había quedado por no haberle dado a Adrián el recibimiento que merecía.

Doy gracias a la vida por haber podido experimentar un momento tan sublime. A mi niño mayor que abrió las puertas para que su hermano tuviese un nacimiento amoroso y respetado, tal y como debería de ser la llegada de cada bebé. Un momento mágico y sagrado. A mi marido por su amor, por su paciencia y por saber acompañarme y entenderme mejor que nadie. A Sofia por ser mi amiga , hermana y doula. A todas las mamitas de mi círculo y a mis vecinas por hacerme sentir tan acompañada y en familia . Y por las deliciosas comiditas caseras que me trajeron tras el parto. A Elena, Ramón y Adriana por venir a vernos y regalarnos su compañía y su cariño siempre.  A Inma por estar y animarme en momentos dificiles. A Karen por su dulzura e impecable trabajo. A Pablo y  Elena por su compañía. A Eli y Manolo por ser y estar ( y como no por la deliciosa cena que nos prepararon unos días antes ).   Y a todas las mujeres de asociaciones como Criar con el Corazón o el Parto es Nuestro que vía internet o telefónica, vivieron con nosotros el acontecimiento. Especialmente a Yolanda que estuvo pendiente toda la noche para poder colgar la llegada de Gael en en foro de ACC.

¡ Gracias a tod@s !






Con amor, 

Jasmin 


viernes, 16 de diciembre de 2011

¡ Casi un añito !


Faltan apenas unas horas para que Gael cumpla su primer añito ( el domingo ).

 Cuando miro hacia atrás, me parece que fue ayer cuando sostenía en mis manos el test de embarazo con dos marcadísimas rayas de color  rosa intenso. Y así es Gael, fuerte, intenso, un torrente de energía  que nos hace caer rendidos por la noche y que con su alegría  ilumina nuestras vidas.

El año pasado, por estas fechas, le esperábamos con ilusión. Adrián y yo le cantábamos canciones y le contabamos cuentos a la barriguita. Papá por su parte se decicaba a preparar "el nido" para que todo estuviese a punto para el gran momento.

 Recuerdo con detalle cada momento de nuestros últimos días siendo uno, aunque creo que, como dice la canción, siempre seremos almas gemelas. Recuerdo la sensación de paz interior y a la vez de expectación que me envolvía ante la inminencia de su llegada.

Habiamos decidido recibir a Gael en casa y, lejos de esar nerviosa, estaba convencida de que todo iba a fluir tal y como debía. A estas alturas me sentía divinamente pero ya comenzaba a tener contracciones más o menos dolorosas, aunque irregulares. Recuerdo, tal dia como hoy, haber slaido a comprar con Adrián y haber dejado el coche bastante lejos. En una de las tiendas comencé a tener unas contracciones terribles, tan intensas que pensé que me iba a poner de parto allí mismo, pero no. Mi niño sabía que a mamá aún le quedaban algunos detalles por terminar, como por ejemplo el regalo de nuestra amiga invisible que estaba siendo elaborado artesanalmente o las galletas navideñas que cada año hacemos con nuestras mamitas.

Estos días , como cada vez que se acerca el cumpleaños de uno de mis hijos, tengo una extraña mezcla de sentimientos. Por un lado, la alegría de verles crecer sanos y felices. De compartir sus logros y descubrimientos. Por otro lado, la nostalgía de "mis bebés ". De tenerlos todo el día encima, de ese olor a lechecita y de esa mirada de enamorados que te dedican cuando están en tus brazos.

Gael aún es un bebé, pero tan grandote, tan autosuficiente ya, que el tiempo parece haber transcurrido mucho más rápido que con Adrián.  Ha comenzado a caminar muy pronto, a los diez meses. Come como si fuese un adulto y se defiende de fábula. Todo esto me hace verle más mayor de lo que en realidad es, pero sigue siendo un bebote que investiga sin parar y viene orgulloso a enseñarme cada pequeño descubrimiento.

Y ya va a cumplir un año, mi dulce bebé al que hace nada veía tan indefenso es ahora un bichillo imparable pero a la vez tierno y cariñoso. El amor de su hermano mayor que se enfada si un día no va  a recogerle al cole o si no se acuesta en la cama con él por las noches.

Te queremos terremotillo

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Premios


De nuevo, Feliz mamá ha tenido el bonito detalle de premiarme...¡¡¡¡ Gracias, muchas gracias !!!!. Me hace mucha ilusión el que os acordeis de mi blog.


Para recibirlo tengo que contar 7 cosas sobre mi .

1- Me encanta observar a mis duendecillos cuando duermen. Por las noches me acurruco entre los dos disfrutando de su calorcito. Además, el sonido de su respiración es de los más relajante para mi.

2.- Me encanta pasear en la naturaleza: mar, montaña,... cualquier lugar en el que huela a vida y se escuchen sonidos naturales.

3- Me encanta compartir ratos de charla y té con un grupo de mujeres a las que considero "mi círculo". Con ellas no solo comparto ideas sobre crianza, si no tambien aficciones, confidencias, alegrias y penas. Son mi otra familia

4- Me gusta mucho hacer manualidades, siempre me ha relajado auqnue desde que nació gael tego el tema algo abandonado

5- Mi mente nunca puede estar quieta. Siempre ando maquinando cosas, proyectos,actividades, cambios....

6- Me encanta el yoga, la danza del vientre y la meditación

7. Me encanta tomarme mi cervecita o mi vinito a medio dia con unas tapitas. Me encanta tambien el chocolate y podria comerme una tableta entera de una sentada


Me gustaria regalarle el premio a:

Virginia

La chica de las flores

Kanguret

Jesus


También Jesús se ha acordado de mi y me regala este bonito premio, además de dedicarme estas preciosas palabras al darme el premio:  por el cariño que pones en cada entrada, se siente en tus palabras. ¡¡ Gracias Jesús !!!. Me han llegado al corazón


El premio es este:




No creo que este blog sea de los mejores ya que ni lo actualizo a diario , ni me considero buena escritora, pero lo que si es cierto, es que , como dice Jesus, es un blog en el que hay puesto mucho cariño. De hecho está dedicado a lo que más quiero en el mundo, mis hijos, asi es que no podia ser de otra forma.

Y ahora tocaría pasar el premio pero la verdad es que son tantos los blogs que me gustan que prefiero dejarlo así para quien lo desee lo recoja.

Un besito y gracias de nuevo

viernes, 2 de diciembre de 2011

Mi primera "queja" al cole

A estas alturas creo que puedo ya decir que Adrián está perfectamente integrado en el cole. Por las mañanas le da pereza ir, igual que a mi levantarme con lo calentitos que estamos en la cama, pero una vez que llega, corre a su fila , ríe y juega con sus compañeros. Además está muy contento con sus seños y dice quererlas mucho. Su tutora es un encanto y siempre está dispuesta a escuchar.

Asi es que por este lado vamos bien, pero el otro día, nos pasó una cosilla que, si bien la he podido hablar con el centro y el trato ha sido buenísimo, quiero compartirla por aqui tambien . Más que nada como desahogo y sin ánimo de criticar, ni de hacer daño, solo de expresar mis sentimientos al respecto.

A principios de curso, Adrián quiso apuntarse a determinada actividad en su cole. No me gusta saturarle de actividades pues creo que con las horas de clase ya va sobrado, pero como llevaba desde el año pasado con la ilusión de dicha actividad y no pudo ser por la edad, pensé que porqué no y le apunté.

Ya a los pocos dáis de empezar me dijo que no queria ir y para mi, eso ya es motivo suficiente para dejar de llevarle. Sin embargo, habándolo con él, decidió que iba  a probar un mes a ver si a medida que avanzaran le gustaba más. No ha sido así y ya, desde la semana pasada, habiamos decidido probar otra cosa.

Sin embargo, este lunes sucedió algo que me dejó claro que debía quitarle de esa actividad inmediatamente.

Estábamos las madres esperando a que salieran los niños de la clase y no venían. Al poquito sale el monitor y nos dice que ha ocurrido un "accidente ". A mi, y supongo que a todas las madres que allí estaban, me dió un vuelco el corazón. El supuesto accidente  era  que a un niño le habían "robado" un juguete y estaban todos castigados hasta que apareciera. Ni que decir tiene que me quedé a cuadros pues no me podía creer que niños de 5 años fuesen privados de salir y que las madres tuviesemos que estar alli esperando , muertas de frio, a que apareciese el juguetito.

Entiendo que no se puede permitir un robo y que hay que educar en valores, pero creo que el tema se podria haber tratado de otra manera.

Cuando salí de mi asombro y reaccioné, pregunté a la conserje que hasta qué hora pensaban tener alli a los niños. vamos , que si el juguete no aparecia ibamos a pasar alli la noche. Pedí que me dejarna entrar pues, aunque yo pongo la mano en el fuego por mi hijo, estaba dispuesta a entrar y mirar a ver si él lo había cogido para podermelo llevar, pero no me lo permitieron. Ni a mi , ni a otras madres que alli estaban.

Tras 20 eternos minutos, al fin slaieron los niños. Adri me contó que el objeto había aparecido detrás de un wc , que les habían cacheado y que el profe les había dicho que iba a llamar a la policia si no aparecia el juguete.

Desconozco el tono en el que se lo dijo y la actitud que se mantuvo dentro, pero desde luego no me parece la manera de tratar a los niños, ni a sus padres. Como he dicho antes, entiendo que hay que educar en valores pero en este caso creo que el camino era hacer ver que el robo es algo inaceptable porque se está dañando a otra persona, no porque te vayan a castigar o a llamar a la policia.

Al día siguiente hablé con la responsable de las actividades y le expuse mi malestar y mi opinión sobre el tema, dejándo claro que mi intención no era dañar al profesor, si no expresar  que no me gustan este tipo de actitudes y tratar entre todos de encontrar alternativas..

El trato por parte del colegio tengo que decir que ha sido impecable. Me he sentido escuchada y comprendida y en ningún momento se me ha tratado de justificar el castigo, si no que se me ha dicho que lo iban a hablar para ver de qué manera solucionarlo en caso de que se volviera a repetir.

Por su parte Adrian sigue contento en el cole e ilusionado porque el Lunes comienza una nueva actividad: Manualidades. El horario es regularcillo porque empiezan a las 4 y yo le recojo  a las 2 para comer, asi es que entre que vamos y venimos se nos echa el tiempo encima, pero bueno, si él es feliz yo lo hago con gusto y de paso Gael y yo aprovechamos para dar un paseito playero y despues ir con Adrian al parque.
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